Dives in Misericordia
Regla 5ª.- La Hermandad y Cofradía, como parte integrante que es de la Iglesia Católica, haciendo suya la definición de su Santidad el Papa Juan Pablo II en su Encíclica DIVES IN MISERICORDIA, tiene como fin principal dar testimonio de la Misericordia de Dios revelada en Cristo, profesándola esencialmente como verdad salvífica de fe necesaria para una vida coherente con la misma fe, tratando después de introducirla y encarnarla en la vida, bien sea entre sus Hermanos, bien sea en cuanto posible, en la de todos los hombres de buena voluntad. La Hermandad y Cofradía, profesando la misericordia y permaneciendo siempre fiel a ella, tiene el derecho y el deber de recurrir a la Misericordia de Dios, implorándola para sus hermanos y para toda persona humana frente a todos los fenómenos del mal físico y moral, ante todas las amenazas que pesan sobre el entero horizonte de la vida de la humanidad contemporánea.
Regla 12ª.- El escudo de la Hermandad y Cofradía consiste en una cruz potenzada de color negro, en cuyos brazos se envuelve una cinta dorada con la leyenda DIVES IN MISERICORDIA, todo en campo blanco, circundado por una corona circular de color rojo.
Regla 40ª.- Los Hermanos, movidos por la exhortación de Su Santidad el Papa Juan Pablo II en su encíclica DIVES IN MISERICORDIA, han de comprender que Jesucristo ha enseñado que el hombre no sólo recibe y experimenta la Misericordia de Dios, sino que está llamado a "usar misericordia" con los demás. "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán Misericordia", lema de la Hermandad y Cofradía, son palabras en las que los Hermanos han de ver una llamada a la acción y al esfuerzo por practicar la misericordia.
El Hermano alcanzará el Amor Misericordioso de Dios, su Misericordia, en cuanto el mismo interiormente se trasforme en el espíritu de tal Amor hacia el Prójimo. Este proceso auténticamente evangélico no ha de ser para los hermanos una transformación espiritual realizada de una vez para siempre, sino que ha de constituir todo su estilo de vida, la característica esencial y continua de su vocación cristiana. El Hermano debe practicar la Misericordia entendiéndola como verdadero acto de Amor Misericordioso: no haciéndola en forma unilateral, como bien hecho a los demás, sino cuando, practicándola, se convenza profundamente de que al mismo tiempo la experimenta por parte de quien la acepta de él. Los miembros de la Hermandad y Cofradía han de entender que la auténtica Misericordia es la fuente más perfecta de la Justicia, la más perfecta encarnación de la Igualdad, la mejor demostración de la Solidaridad, el máximo exponente de la Tolerancia y la raíz última del Perdón, condición esta última fundamental para la reconciliación, no sólo en la relación de Dios con el hombre, sino también en las recíprocas relaciones entre los hombres.